«... hoy, en el horizonte abierto por el pensamiento y la práctica de la diferencia sexual, se asiste a una reconsideración de las peculiaridades y los modos de ser que caracterizan a “más mujeres que hombres”: ha madurado la conciencia de que, en lo que nos ha sido transmitido como “femenino”, no están contenidas únicamente las imposiciones del patriarcado sino también las enseñanzas y el lenguaje simbólico de nuestras madres».

Wanda Tommasi, “¿Segundo sexo o autoridad femenina?”.

«Ser a un tiempo mater et magistra es, en el orden sociosimbólico dado, una prerrogativa que esa gran usurpadora de elementos del orden simbólico de la madre que ha sido históricamente la iglesia católica se ha reservado para sí.»

María-Milagros Rivera, El cuerpo indispensable.

dimarts, 18 d’abril de 2017

Les runes del patriarcat circulen en camiones sense rumb.

Tramabus: 
L'entremat de "machos-alfa" Iglesias-Montero circula en camiona atropellant drets.



«Hoy se ha llegado a un cambio social extraordinario en las relaciones entre hombres y mujeres: pero sin autoconciencia masculina. En medio de este costoso cambio, la victoria de la derecha es un signo, pésimo, que nos dice algunas cosas sobre los hombres. En esta victoria resucitan algunos rasgos típicos de lo imaginario masculino tradicional: potencia, exhibicionismo, narcisismo. Pero eso lo ha hecho posible un déficit de autoconciencia masculina en la izquierda. Hay miseria simbólica masculina, y en esta miseria triunfa la derecha, porque la encarna mejor: les toca a los hombres de izquierda, que son y quieren ser la parte más civil de la sociedad, contrastar esta miseria perfilando una autoconciencia adecuada. En nuestro tiempo histórido, la izquierda sin eso no avanza».
Luisa Muraro, a: Lia Cigarini, La política del deseo.