«quan hem perdut el poder del desig, l'energia del canvi, l'orientació i tot el que ens fa decidir i actuar amb aquest gaudi de l'ésser que és l'experiència de la llibertat, llavors només ens queda l'opció de triar, així o aixà.»
Luisa Muraro, L’anima del corpo. Contro l’utero in affitto (traducció personal)

dimecres, 19 d’abril de 2017

Cada reedició masculina de la Setmana Santa permet, com a contrapunt, observar "El misterio olvidado de las genealogías femeninas" (Luce Irigaray).


«Para una mujer, la mujer que es su madre se mezcla con su propia identidad y con la posibilidad personal de ser madre. Una mujer no mata simbólicamente a su madre para ocupar su lugar, como hace el hombre con su padre, según Freud; se mataría a sí misma y minaría la vida. 
En el breve pasadizo entre una madre y una hija, el flujo continuo de la vida se convierte en un vínculo personal entre dos mujeres que conoce una gama de variaciones posibles entre los extremos de la fusión y el odio. Se traduce, pues, en biografía e historia, también con segmentos genealógicos largos, rastreables y memorables
a pesar de la sistemática cancelación simbólica de las descendencias femeninas operada por el sistema patrilienal.»

«La falta de imágenes dedicadas a las genalogías femeninas acompaña a una pérdida de identidad individual y colectiva para las mujeres. La pareja madre-hija es siempre borrada, también donde es honrada».
(Luisa Muraro, La indecible suerte de nacer mujer).

«Los hechos e ideas que suelen designarse bajo el nombre de feminismo son "genealogía" ... 
la salida al mundo de unas mujeres legitimadas por su referencia a su origen femenino ... no es otra cosa que ser inscritas en una generación de mujeres.
En nuestra cultura, como ha subrayado Luce Irigaray, falta la representación de la relación madre-hija, la madre siempre tiene el hijo en brazos.

Cuando se razona sobre la condición de la mujer habitualmente tenemos presente el estado de confusión entre su ser cuerpo y su ser palabra, que nace del hecho de ser trans-plantadas a la genealogía masculina». 
(Librería Mujeres de Milán, No creas tener derechos).


«Hoy, la prueba de realidad que las madres de la Liga de la leche materna proponen tanto a la sexualidad femenina como a la paternidad, está encerrada en el enigma de esos curiosos iconos trinitarios. No se suele decir que Europa, en especial la Europa mediterránea, se ha formado en los con ictos trinitarios, con ictos que son de relación y de sexuación de la genealogía humana, y que han acompañado siempre su historia ... Pues la díada madre / hija, si hace genealogía, se vuelve un tres, una trinidad. 
Las de la Liga de la leche son madres que, además de amar a sus hijas, intentan la incorporación plena del hijo a la relación amorosa, hijo que el feminismo dejó en suspenso por la razón obvia de que todavía estaba el patriarcado, y esto nos dio miedo. Son madres que intentan transformar y dar sentido al padre brindándole una oportunidad de amar o de aprender a amar en esa segunda escuela del amor que es la primera infancia de sus hijos e hijas. ¿Cómo? Contratando explícitamente con el hombre elegido la posibilidad de hacerle padre y reinventando con él la paternidad si la posibilidad se realiza: la paternidad en contexto y con su propia trascendencia. Tener ocasión de amar es una de las cosas más importantes que le pueden suceder a un ser humano en la vida.»
("Ella es demasiado libre", María-Milagros Rivera).