«quan hem perdut el poder del desig, l'energia del canvi, l'orientació i tot el que ens fa decidir i actuar amb aquest gaudi de l'ésser que és l'experiència de la llibertat, llavors només ens queda l'opció de triar, així o aixà.»
Luisa Muraro, L’anima del corpo. Contro l’utero in affitto (traducció personal)

divendres, 24 de febrer de 2017

L'adoració de les dones de PODEMOS a l'«alter ego» de Tyrion Lannister les deslegitima per a poder opinar de la vida de les altres dones i, sobretot, per culpabilitzar de la violència dels homes a les dones que estimen.



Relacions tòxiques o relacions que intoxiquen?
Les dones que governen la política masculina o de partits no aporten gaire a la societat femenina, només es beneficien a elles mateixes, perquè la feminització és del pensament, lliure, del pensament femení amb infinit propi, no basta tenir cos de dona.


«... la seducción de quien destaca más visiblemente, la juvenil presunción de llegar donde otras no han llegado, la natural reticencia a pensar que ser mujer pueda constituir una desventaja social ...
Circunstancias sobre las que destaca otra, a saber, que ser mujer y tener aspiraciones sobre el mundo, si bien una cosa y otra son en sí normales para un ser humano, sumadas forman una combinación que la sociedad humana no valora en su orden simbólico. 
Por esto la mujer que ha dejado atrás la infancia, pero no ha perdido el objetivo de contar para algo en el mundo, encuentra más natural volverse hacia individuos del sexo masculino para avanzar. 
... [el] feminismo no es útil para una mujer joven dotada de ambiciones. Es un saber válido en sí, pero póstumo. Lleva la marca de aspiraciones heridas, de expectativas frustradas, de impulsos perdidos en el vacío, de descubrimientos duramente pagados. Quien se enfrenta con el mundo rechaza un saber tan amargo, porque es una amenaza para su bien, que es querer y esperar lo mejor para sí misma. 
Si no hay diálogo entre esta aspiración intacta y esa conciencia, entre una generación y otra de mujeres sólo existe una sucesión de ingenua esperanza y amargo conocimiento sin intercambio y sin cambio. 
La asusencia de intercambio entre estos dos momentos de la humanidad femenina, entre la mujer que quiere y la mujer que sabe ... [tiene su causa] en el orden simbólido que sostiene el sistema de las relaciones sociales.» 
Librería de Mujeres de Milán, No creas tener derechos.