«quan hem perdut el poder del desig, l'energia del canvi, l'orientació i tot el que ens fa decidir i actuar amb aquest gaudi de l'ésser que és l'experiència de la llibertat, llavors només ens queda l'opció de triar, així o aixà.»
Luisa Muraro, L’anima del corpo. Contro l’utero in affitto (traducció personal)

dijous, 28 de gener de 2016

28 de gener: St. Tomàs de Aquino

Tomàs d'Aquino (1224/1225 - 1274) fou canonitzat a 1323, declarat Doctor de l'Església al 1567 i sant patró de les universitats i centres d'estudi catòlics, al 1880. 
No és un patró adequat avui en dia, tant per la seva opinió sobre les dones, com perquè els homes ja no volen fer-se càrrec de perpetuar patriarques.   

"A mediados del siglo XIII, un sector conservador de la Europa de la época arremetió con fuerza contra el predominio de la manera de entender las relaciones sociales entre los sexos que se condensaba en la teoría de la complementariedad de ellos en la identidad humana. Este sector conservador utilizó ... una institución nueva es ese mundo, que era la universidad. En 1255, la Universidad de París impuso la lectura obligatoria de las obras de Aristóteles, y a esa universidad la copiaron otras. De Aristóteles se leyó, se comentó y se divulgó sistemáticamente desde entonces la teoría sobre las relaciones entre hombres y mujeres que él había defendido cuando vivió en la Grecia del siglo IV antes de la era critiana. Esta teoría, llamada de la "polaridad de los sexos", decía que los hombres y las mujeres somos significativamente diferentes, y que los hombres son superiores a las mujeres. Una teoría, pues, abiertamente misógina, que empezaba su formulación como la de la complementariedad [no hombre-mujer, sino de la identidad humana] pero daba enseguida un giro brutalmente hostil a lo que en ese momento era entendido como femenino.
... Esos retrocesos y esa pérdida de autoridad femenina los favorecieron, y de ellos se beneficiaron, las personas que sustentaban entonces instituciones dotadas de mucho poder social: la Iglesia católica, por ejemplo, a través de su brazo judicial, el tribunal de la Inquisición, y a través, asimismo, de las universidades, dominadas entonces por el clero; también las monarquías feudales de Europa, que iniciaban entonces un camino de incremento de su poder político, camino que las conduciría, unos siglos más tarde, al absolutismo". 
Lectura d'extractes de: De María-Milagros Rivera, El fraude de la Igualdad.

"... la universidades fueron fundadas en la Europa medieval en contra de la madre, como espacios para hacer ciencia y hacer conocimiento de hombres y entre hombres; fueron, además, un espacio clerical, de hombres célibes, vinculado y tutelado por las iglesias cristianas desde su nacimieno hasta bien entrado el siglo XX. De esta manera, el conocimeinto científico se asoció exclusivamente con lo masculino.
La exclusión de las mujeres fue, para Europa, una pérdida en términos de civilización; es decir, fue una pérdida para ellas y, también, para ellos. Porque las relaciones de semejanza -el entre-hombres en el caso de la universidad hasta el siglo XX- tienen una gran potencia significante, pero cancelan una parte fundamental del trabajo de la mediación -trabajo imprescindible para la convivencia política de los sexos-, cuando se entablan y se cultivan con indiferencia o contra las relaciones de diferencia. 
Excluyendo a lo otro que es mujer, la universidad ha excluido a la madre, la cual, en cambio, aunque es siempre una mujer, da la vida y enseña a hablar -enseña el orden simbólico- tanto a la niña como al niño (a ella en femenino, a él en masculino). Lo hace con el mismo amor y asimétricamente, porque la madre y la hija son el mismo sexo, la madre y el hijo son de sexo distinto. Es decir, enseña a hablar practicando la alteridad. ...
... se suele insistir en la pérdida que supuso para las mujeres; sin pensar nunca en la pérdida de civilización que comportó el excluir de la universidad a la madre y, con ella, la potencia significante de las relaciones de diferencia. Porque lo que estaba en juego fue -insisto- una cuestión de mediación: o sea, si la mediación que reinaba y reina en la universidad era y es homosocial ...
... a fuerza de insistir en la crítia a la exclusión sin más, sin el límite que le pone a la crítica la mediación (y es una mediación nueva el decir que dan libertad las relaciones de diferencia a la sombra del vínculo con la madre), han ido generando la impresión de que, excluidas de las universidades, las mujeres hemos estado excluidas de la eduación durante siglos. Han dejado así intacta la vieja mediación homosocial. La historia no ha sido, sin embargo, así.
....
...  Se dice ... que el feminismo es la única revolución que ha triunfado en el siglo XX. ... los cambios radicales y evidentes en las prácticas de vida de las mujeres no han estado, con cierta frecuencia, acompañados de la felicidad esperada. Es como si, a pesar de la enormidad de lo conseguido, hubiera habido una cierta decepción de la esperanza que las mujures pusimos y pusieron en sus logros sociales. ... Es como si los logros sociales indiscutibles no compensaran las pérdidas o las no ganancias en término del orden simbólico, es decir, del sentido de la vida y de las relaciones. 
Esto es lo que ha ocurrido, a lo largo del siglo XX, en la universidad, y sigue ocurriendo hoy. Se habla, desde hace no muchos años de feminización de la universidad ... "feminización", sin embargo se usa con precaución ... inquieta, sobre todo, porque se tienen la sensación de las universidades se han llenado de mujeres pero no se ha feminizado el conocimiento que en ellas se preserva, se genera y se transmite. La madre y el orden simbólico que ella enseña siguen ausentes de la universidad ... 
En las últimas décadas del siglo XX, las universidades se han llenado de mujeres pero de ellas siguen exluidas las relaciones de diferencia. Ni la madre ni el orden simbólico que ella enseña han entrado en la universidad, aunque esta preserve paradójicamente un anhelo materno y lactante, llamándose "alma mater" ... Por eso, en la universidad lo masculino libre no se mide con lo femenino libre, sino consigo mismo y, si acaso, con lo femenino oprimido. 
... la universidad se ha llenado de mujeres pero el viejo sistema de conocimiento propio y homosocial suyo sigue majestuosamente su curso, cas inmutable, como si no se enterera de nada. 
... Para sentirse señora del juego en la universidad, una mujer necesita que el conocimiento nazca en ella, se vuelva fértil en su espíritu, pueda crear. Pero es muy difícil que nazca si en su fundamento está la exlcusión del sentido libre de la diferencia de ser mujer. Para que el conocimiento nazca en mí, necesito que en su genealogía esté mi madre y el orden simbólico que ella me enseñó. 
... Si en un ámbito de lo real se ponen en juego relaciones de diferencia, el conocimiento, la opinión, fluyen y circulan entre los sexos. Si sólo hay lugar para las relaciones de semejanza o para las de contraposición dialéctica (como hizo el feminismo de las reivindicaciones), el conocimiento no entra en relación con lo otro y no fluye sino que se estanca, separándose de la vida de casa y de la calle. 
... Hoy, siendo mayoría en ella, las mujeres no hemos logrado acercar el conocimiento que ahí se crea y se transmite y las relaciones que en ella se entablan, al orden simbólico de la madre. Por eso las mujeres -alumnas y profesoraas, en general, aunque naturalmente haya excepciones- seguimos sintiéndonos con frecuencia forasteras, ajenas al conocimiento universitario. 
A la vez - y este es un acontencimiento hsitórico por lo inesperado- los chicos jóvenes están huyendo de la universidad, generándose de ese modo un nuevo tipo de exclusión. 
... La huida de los chicos de las aulas es un indicio del final del patriarcado: es un modo de no querer hacerse ellos cargo de un conocimiento generado en contra de la madre. 
... 
Pero, en la universidad, ha nacido una mediación nueva: es la llamada Autorreforma, la reforma desde dentro de la universidad. 
... La Autorreforma consiste en vivir la universidad de otra manera. ... poner en relación los dos ámbitos que constituyen la universidad: el ámbito de la burocracia, que es el que sostiene las jerarquías del poder, y el ámbito de la confianza y la estima, que es lo que sostiene las relaciones de autoridad. Sin olvidar que la autoridad es de raíz femenina. ... el ámbito de la autoridad es el del orden simbólico de la madre. 
Se trata de concetar esos dos ámbitos partiendo de las prácticas que ya existen y que a cada una o cada uno le parecen adecuadas; y de inventar nuevas prácticas sobre la marcha, al ir haciendo, no mediante leyes ni nuevos procesos de reforma estatal como los que regularmente sufre la universidad. 
Teniendo en cuenta la asimetría de los sexos -que aquí se manifiesta en la raíz femenina de la autoridad- y teniendo en cuenta que se trata de introducir en la universidad el orden simbólico de la madre, que no es excluyente, sino que vive de su propio vivir, como la lengua vive de ser hablada.  
Algo no va, pues, bien, si la feminización de la universidad tiene como consecuencia, aunque sea sin pretenderlo, la huida de los universitarios. Porque la mediación es -repito- femenina [porque ocurre que las prácticas de las mujeres tienen una capacidad de modificar lo real que vale para mujeres y para hombres]."
Lectura d'extractes de: De María-Milagros Rivera, La diferencia sexual en la historia.

dimarts, 26 de gener de 2016

Explota a l'escenari del simbòlic patriarcal que és el Parlament, l'autoritat femenina i la potència de la mare simbòlica que es revela en la llibertat de cada una de ser, lliurement, diferent de l'altra, fent de la diferència entre nosaltres, riquesa per a totes; però, per això, crec que cal també tenir sempre en compte a les altres, en el seu ser dones i en el seu ser mares (això és el que li ha mancat a Carolina Bescansa per fer del seu alletament una pràctica política de significació de la maternitat, com tantes altres hem fet i fem).

Blog: Tenemos tetas
 
 Carolina Bescansa  

Font UH: La dirigente de Podemos y diputada electa de este partido Carolina Bescansa ha acudido a la sesión constitutiva del Congreso de los Diputados con su bebé de pocos meses y que aún está en periodo de lactancia materna.


La "nova política" al final del patriarcat (al final del control masculí sobre el cos femení i els seus fruits) no té res a veure amb la política de partits, sinó que la nova política és cada mostra de que les coses decidides sense i en contra de les dones s'han començat a deteriorar. 

Carolina Bescansa ha alletat al seu fill al congrés: 
"Escac i mat" al feminisme d'Estat o patriarcal i a la misogínia (el neo-masclisme) de la "co-parentalitat" que presenta el "ser mare" com intercanviable amb el "ser pare", per negar la competència femenina sobre el propi cos i l'autoritat materna com a principis d'un nou Dret no codificable.


En aquest nou moment històric, s’obre la idea de la maternitat independent, també quan has triat fer-li a un home, i ell ha acceptat, el regal de ser pare, proposant-li ser el context d'una parella humana genuïna (mare i criatura) i no permetre la de-significació de la teva maternitat, que no és intercanviable amb la paternitat; ni permetre cap imposició del dret masculí per a resoldre els conflictes entre els sexes (per exemple, el conflicte entre el ser mare i el ser pare quan la convivència no és possible).

Per altra banda, les mares sempre han duit els fills a la feina, al llarg de la història de la humanitat femenina (la story).


El Real Decreto de 13 de noviembre de 1900, establece el Reglamento para la aplicación de la Ley de 13 de marzo de 1900:  

“A tenor de lo dispuesto en el art. 9º de la Ley, las obreras con hijos en el período de la lactancia tendrán una hora al día para dar el pecho a sus hijos.
Dicha hora se dividirá en dos períodos de treinta minutos, utilizables uno por la mañana y otro por la tarde. No obstante, si la madre lo prefiere, y siempre que al niño se lo lleven al taller o establecimiento donde aquélla preste sus servicios, podrá dividir la hora en cuatro períodos de a quince minutos, utilizables dos por la mañana y dos por la tarde.
El tiempo destinado a la lactancia, siempre que no exceda de una hora diaria, no será descontable para los efectos de cobro de jornales.
La madre, sin embargo, sometiéndose al descuento correspondiente, podrá dedicar a la lactancia de su hijo más tiempo de una hora diaria”.

Com a la literatura: 

Cuando el primero nació, no podía soportar que llorase. Parecíale entonces que cuando un niño lloraba, la madre debía calmarle de alguna forma, y por eso, cuando el suyo gimoteaba, dejaba lo que estaba haciendo y le daba el pecho. Entonces el hombre se enfadaba, porque ella se detenía demasiado a menudo en su trabajo, y le gritaba: «¡Qué! ¿Piensas darle de mamar a tu hijo y dejarme todo el trabajo a mí? Empiezas ahora a parir y durante veinte años amamantarás a uno u otro. ¿Crees que lo soportaré? No eres la mujer de ningún hombre rico que no tiene que trabajar sino parir y criar, y puede alquilar a quienes hagan su trabajo.»
Entonces, ella revolvíase (…) y le gritaba: “¿No he de tener algo que me compense de mis dolores? ¿Vas tú al trabajo cargado, durante muchos meses, como yo, y tienes tú los dolores de parto? No; tú descansas al llegar a casa, pero cuando llego yo tengo que preparar la comida y cuidar de un niño (…)”.
(…) Bien; los niños debían conformarse, y si lloraban, que llorasen; no podía correr para darles el pecho, y tenían que esperar y aguantar el hambre hasta que ella llegara. Eso dijo, pero la verdad era que tenía un corazón más suave que sus palabras y que aún se apresuraba, cuando sus hijos la llamaban.
“La madre” de Pearl S. Buck. Ediciones G. P. 1961. Barcelona (http://es.scribd.com/doc/31362206/Buck–Pearl–S–La–Madre)

divendres, 15 de gener de 2016

És desitjable la revocació unilateral de donacions entre cònjuges per la mera ruptura matrimonial? Opcions de política legislativa com aquesta evidencia que el règim d'absoluta separació de béns balear no encaixa amb la naturalesa jurídica del consentiment matrimonial que es presta de per vida?

(Extracte del meu treball publicat a RJIB, 2015, n.º 13

Pels matrimonis sotmesos a veïnatge civil mallorquí, a la Compilació, una qüestió en la qual tenia rellevància el fet que una de les dues parts, home o dona, fos el responsable de la separació o del divorci, en el sistema anterior a 2005, ve expressada per la redacció originària de l’art. 4.3,3er CDCIB: “Les donacions entre cònjuges seran revocables únicament per incompliment de càrregues i per ingratitud. Es consideren causes d’ingratitud (...) la separació o divorci, quan siguin imputables a aquest els fets que els han causat”.
En aquesta qüestió, resulta que el legislador balear, l'any 2009, aprofitant un altre tema (la introducció a la Compilació de causes d'indignitat successòria), es va embalar[1] i va reformar l'art. 4.3,3er CDCIB amb unes conseqüències de grans dimensions (i inesperades), segons la meva opinió, en un matrimoni amb règim de separació de béns. Amb la reforma feta, a l’art. 4.3,3er CDCIB, per la Llei 3/2009 de 27 d’abril, de modificació de la Compilació de Dret Civil de les Illes Balears, sobre causes d’indignitat successòria i desheretament, es va eliminar el fet que la revocació, per part del donant, d’una donació entre cònjuges, es vinculés a la imputació de la causa de la separació al donatari; i es va deixar el fet de la producció de la separació i el divorci, sense més, com a causa d'ingratitud; que permet revocar, sense atendre a res més, lliurement, gratuïtament i, jo crec que, molt injustament, una donació feta per un cònjuge a l'altra durant el matrimoni.
Així, l’art. 4.3,3er CDCIB reformat per l’article únic, punt 5, de la Llei 3/2009 de 27 d’abril, de modificació de la Compilació de Dret Civil de les Illes Balears, sobre causes d’indignitat successòria i desheretament, ara diu: “Les donacions entre cònjuges seran revocables ... per ingratitud. Es consideren causes d’ingratitud ... la separació o el divorci”.
En aquesta mateixa qüestió, el legislador del veïnatge civil comú no va modificar, amb la Llei 15/2005, l'art. 1343 Cc[2] deixant, així, la possibilitat de que es pugui interpretar aquest silenci (aquesta no modificació), en el sentit de considerar que ha esdevingut inaplicable tota la frase: “o le sea imputable, según la sentencia, la causa de separación o divorcio”; i, per tant, que continuï sent la regla general (ara ja sense l’excepció de la imputació de la causa al donatari) el fet que la separació o el divorci no permeten qualificar, al donatari, d’ingrat, per poder revocar-li, així, la seva donació.
Per mi, aquesta modificació de l’art. 4.3,3er CDCIB és una falta de sentit comú, amb unes conseqüències negatives per a les dones, las quals, tradicionalment, han aportat, econòmicament, menys al matrimoni o s’han enriquit, econòmicament, menys a costa de la convivència; i, per això, tradicionalment i potser també avui en dia, veuen compensada la seva dedicació a les feines de creació i recreació de vida (que, en un sistema de separació de béns, es tradueix en un no-desenvolupament del seu patrimoni), amb les donacions que, directa o indirectament (mitjançant la compravenda en copropietat de béns) rebien de l’espòs, en el compartir diari que és la convivència.

L’opció legislativa mantinguda fins a l'actualitat de, per una part, eliminar la referència a la imputació de la causa de la separació (o del divorci), en matèria d’ingratitud del donatari separat o divorciat; i, per altra, mantenir la imputació de la causa, en matèria d’atribució de llegítima al cònjuge supervivent no “imputat”, crec que no té cap sentit lògic, ni utilitat.
Per una banda, en matèria de llegítima, on la regla general de l'art. 45.1 CDCIB era que la separació feia perdre la llegítima i on l'excepció era que no la perd el supervivent no imputat (que, en realitat, hauria de ser no culpable) de la separació causal; l’opció legislativa coherent amb el sistema de separació, on els ciutadans ja són adults i no hi ha culpables ni responsables jurídics en les ruptures, seria  eliminar aquesta referència a la imputació i, per tant, tota possibilitat de llegítima en cas de separació. Aquesta opció encara està més justificada pel fet que la llegítima és una limitació externa, d'ordre públic, a l'autonomia de la voluntat.
Mentre que, per altra banda, en les donacions entre cònjuges fetes durant el matrimoni, la idea original de l’art. 4.3,3er CDCIB és que la mera separació i el divorci no són causa de revocació, és a dir, no són un cas d’ingratitud que permeti revocar-se les donacions; sinó que el cas d’ingratitud només és aquell on el donatari és responsable (perquè se li han imputat els fets –amb transcendència jurídica- que han causat la separació) de la causa que dona lloc a la separació (o divorci), segons la sentència judicial. A més a més, hem de tenir en compte que una donació és un acte totalment sotmès a l'autonomia de la voluntat. Per això, qui dona ho fa, lliurement, perquè vol, perquè sent que ho ha de fer així. Així, si el sistema de separació i divorci ens tracta com a homes i dones adults i hem dit que, des de 2005, no hi ha culpables (ni responsables jurídics, ni imputats) de la ruptura de la convivència matrimonial, em pregunto:
Com puc donar sentit a que el simple fet de la separació o del divorci pugui ser un càstig al donatari, que veu revocada una donació, sense que la suposada ingratitud es pugui vincular amb cap comportament objectiu (potser, ni tan sols, volia el donatari separar-se)? Jo considero que no és acceptable aquesta opció legislativa a favor d’una revocació basada, simplement, en el ressentiment, la revenja (en un sistema que no vol ruptures amb culpabilitats) o en la consideració de que la separació i el divorci autoritzen, legitimen, a replantejar ex novo[3], tot el que ja s’ha conviscut, convingut i volgut; ignorant, així, que la separació i el divorci són només situacions liquidatòries d’una convivència, plena d’acords, pactes, opcions, decisions ... lliurement adoptades.

Aprofundint en aquesta qüestió, jo considero que, especialment, en el sistema de separació de béns, pot tenir molt de sentit rebre una donació per part de l’altre cònjuge, a mode de compensació, i aquest fet té un context, un perquè, subjectiu, però el té.
Jo crec que la donació, tant directa, com indirecta (compartint el fons per comprar un immoble i posar-ho a nom de tots dos; o compartint, a parts iguals, un dipòsit bancari d’estalvi; quan els ingressos són majoritaris o únics d’una de les parts) és una forma jurídica de compartir, per compensar la insolidaritat i el desequilibri que pot provocar un règim on es comparteix una vida en comú, sense crear una base de comunitat. És a dir, un règim amb una base fàctica de convivència amb vocació de compatir i a on, jurídicament, no ha res a compartir, si la posada en comú queda com un simple precari, perquè la separació o el divorci ho poden revocar tot; sense tenir en consideració les circumstàncies de la donació, de la convivència i el fet que la separació i el divorci només posen fi a la convivència, no l’alteren, ni modifiquen els pactes diaris que adopten, per conviure millor, els casats.
En definitiva, la separació i el divorci liquiden situacions reals però no creen una ficció estàndard de la realitat viscuda durant la convivència i, en cap cas, han de permetre l’execució jurídica del ressentiment, dels retrets, de les ganes d’esborrar una convivència, ni uns pactes que hi han estat.
Per això, permetre la revocació lliure d’una donació que podia respondre a compartir els guanys que obté un, per compensar els pocs o cap ingrés de l’altre, és poc favorable a les dones ja que, en la meva opinió, no és estrany que, dins el model tradicional de la convivència matrimonial (que es del que parlam), la dona faci l’opció de dedicar un temps a la maternitat, a la criança, a viure de present la construcció d’una família; deixant la competitivitat i l’ambició professional individual, fora de l’àmbit íntim de compartir en el dia de la convivència matrimonial.
Crec que aquesta revocació lliure de donacions, sense causa objectiva d’ingratitud, és un maltractament[4] més (juntament amb la no existència de compensació per la tasca de creació i recreació de vida) del DCB cap a la dona (no excloc que hi pugi haver homes) que ha fet, tradicionalment, l’opció d’anteposar la construcció de la seva llar, de la família i la cura del fills, a les seves projeccions individuals. A més, és una contradicció que la norma que provoca aquest maltractament (la Llei 3/2009) digui que la modificació que fa es per protegir les dones de les conseqüències de la violència masclista i acabi generant, en un altre tema, un violència jurídica invisible cap a la dona (i no excloc que, en algun cas, pugui ser perjudicat un home).



[1] Seguint la tramitació parlamentària, s’observa com la reforma es va proposar amb motiu de l’oportunitat política de considerar que els actes de violència masclista o contra la dona fessin incorre en indignitat al maltractador. Així s'observa, al text del BOPIB núm. 53, 26 de setembre del 2008, que publica la proposició de llei presentada pels Grup Parlamentari BLOC per Mallorca i PSM-Verds (http://web.parlamentib.es/repositori/publicacions/7/bopibs/bopib-07-053.pdf#page=11). Així també s'entén la, breu i poc connectada amb la reforma final, explicació de l'Exposició de motius de la Llei 3/2009 que diu: “aquesta llei té per objecte impedir que les persones condemnades per delictes relacionats amb violència domèstica heretin el patrimoni de la seva víctima”.
Posteriorment, va resultar, en el debat de la presa en consideració, que el PP, representat per Pepe Juan i Cardona, va estendre el tema a tractar en la llei proposada sense valorar, en opinió meva, la transcendència que tindria apedaçar la Compilació, sense comptar amb un bon assessorament jurídic i sistemàtic sobre la mateixa; i, en conseqüència amb aquest comportament, varen addicionar unes 6 esmenes a la llei proposada. El resultat de tot això és que, aprofitant l'oportunitat, es reformà l’art. 4.3 CDCIB eliminant només la idea de la imputació de la causa de la separació, sense ponderar la finalitat que la norma complia, en el sistema causal de separació matrimonial. D’aquesta manera, el resultat aconseguit és, per a mi, molt poc favorable a la realitat social dels matrimonis sotmesos a separació de béns, que requereixen de tècniques per anar compensant el patrimoni d’aquell dels dos, tradicionalment i històricament, la dona, que es dedica a la feina de crear i recrear vida (o treball per a la família) i, per tant, fa opcions professionals no sempre basades en els ingressos o la promoció. 
[2] Article 1343 Cc: “Estas donaciones serán revocables por las causas comunes, excepto la supervivencia o superveniencia de hijos. En las otorgadas por terceros, se reputará incumplimiento de cargas, además de cualesquiera otras específicas a que pudiera haberse subordinado la donación, la anulación del matrimonio por cualquier causa, la separación y el divorcio si al cónyuge donatario le fueren imputables, según la sentencia, los hechos que los causaron. En las otorgadas por los contrayentes, se reputará incumplimiento de cargas, además de las específicas, la anulación del matrimonio si el donatario hubiere obrado de mala fe. Se estimará ingratitud además de los supuestos legales, el que el donatario incurra en causa de desheredación del artículo 855 o le sea imputable, según la sentencia, la causa de separación o divorcio”. 
[3] Aquest tractament ex novo d’una situació que hauria de ser només liquidatòria, considero que és la que es manifesta també en les decisions judicials d’atribució de custòdia compartida, en contra de la voluntat de la mare dels infants; ja que, en aquests casos, no atén, sinó que es desatén i s’ignora els pactes de paternitat que va fer aquella dona (ara víctima de la imposició d’una custòdia compartida) quan ella va convenir la seva maternitat amb l’home (o va acceptar-la, sense haver-la convingut), el qual, una vegada que es va complir el fet de ser ella mare, va ser pare. 
[4] En front a aquesta situació, per pal·liar el maltractament a la part donatari, injustament tractat d’ingrat, he pensat que la donació pogués ser remuneratòria (valorant al fet que implica algun pacte, alguna cosa a compensar durant la convivència), però, he de concloure, que no pot ser així si no s’ha fixat expressament el caràcter remuneratori. Article 622 Cc: “Las donaciones con causa onerosa se regirán por las reglas de los contratos, y las remuneratorias por las disposiciones del presente título en la parte que excedan del valor del gravamen impuesto”. Article 619 Cc: “Es también donación la que se hace a una persona por sus méritos o por los servicios prestados al donante siempre que no constituyan deudas exigibles, o aquélla en que se impone al donatario un gravamen inferior al valor de lo donado”.
A més, aquesta opció, m’obligaria a plantejar-me: Remunerar què? Quins serveis? La resposta jo la sentiria ofensiva i aquesta solució impròpia, quan no hi havia necessitat, per part del legislador, de crear aquest problema. La idea de remuneració i serveis violenta a qui no actua amb la mediació dels doblers, sinó de les ganes de conviure, modelant allò necessari en el dia a dia d’un compartir convivint.

dijous, 14 de gener de 2016

Malleus maleficarum (obra molt utilitzada per Jean Bodin, pare del concepte que encara s'usa -i "re-abusa"- de sobirania) diu:

"... recomendaba el más despiadado exorcismo contra el demonio que lleva tetas y pelo largo ... 
... las brujas, harén de Satán, representaban a las mujeres en estado natural, porque toda brujería proviene de la lujuria carnal que en las mujeres es insaciable". 


Enlace permanente de imagen incrustada


Diu la Bíblia: I trobo que la dona, quan és un parany, és més amarga que la mort. El seu cor és una xarxa; els seus braços, unes sogues. Aquell en qui Déu es complau se n'escaparà, però el pecador hi quedarà atrapat (Cohèlet 7).

Les dones custodiam la llengua i amb ella podem decidir transmetre o no la cultura i l'oració. Convendria que la societat masculina comences a adonar-se'n d'això, i també de la seva parcialitat (de que el seu punt de vista és el masculí i el presenten, sense tenir dret a fer-ho, com universal), perquè ells són només una de les dues formes humanes i que l'altra forma, l'alteritat respecte de l'home, existeix, pensa, sent, parla i desitja per ella mateixa, no segons el paper que se ens ha atribuït a l'ordre social antropocèntric, que tanta violència contra la dona real genera, històrica i actualment, ja que, com diu el missatge subliminar de la imatge (dirigit evidentment només a qui és el genuí, l'exemplar, ciutadà de l'ordre social: l'home heterosexual de masculinitat patriarcal): Per a l'home, només la dona és més dolenta que el dimoni.

Estaria bé que, ja que per primera vegada en la nostra història coincideix que la presidenta del govern balear i la cap de l'oposició són dones, puguin col·laborar a reconstruir, i recuperar, un imaginari col·lectiu no misogin, ni antropocèntric. 

Dic recuperar o reconstruir un imaginari col·lectiu per poder-lo habitar amb comoditat i respecte homes i dones, perquè l'ordre simbòlic no patriarcal és previ al patriarcal, i és l'ordre simbòlic en el qual naixem, el de la mare de cada un i cada una ("o quien por ella", diu la filòsofa Luisa Muraro), on hi ha una igualtat essencial, natural, humana, pura, sense necessitat d'interpretació; per això aquesta imatge (d'una mama despullada i un dimoni) no és explicable ni comprensible ni per a un nin, ni per a una nina. 

"La fuerza de la igualdad podemos aprovecharla para mejorar nuestras vidas y nuestro mundo común si nos tomamos la libertad de la diferencia. La libertad de la diferencia sexual, sí, en el sentido de nuestra propia diferencia personal, pero no como un nuevo estereotipo (identitario). Una libertad que sepa reconocer y aprovechar la diferencia de los demás.
Por ejemplo, la diferencia de la criatura pequeña, si la reconocemos en los niños y las niñas puede ofrecernos una inteligencia de la realidad más aguda que la que tenemos con nuestra experiencia de personas adultas que ya hemos olvidado el saber de la infancia. Y lo que que nos proporciona la inteligencia de las criaturas pequeñas, que todavía viven en el órden simbólico de la madre ...", de la jurista italiana Clara Jourdan.