«(...) el feminismo no está nunca en el fiel de la balanza, en el punto del orden, sino que desequilibra. Desequilibra porque el círculo no debe cerrarse nunca: encerraría a sus artífices dejándolas sin respiración. Diana Sartori cita un fragmento de Lia Cigarini de muchos años atrás: “No existe un punto de vista feminista. […] Sería catastrófico que este saber fuera asumido como ideología, o sea, como un discurso preconstituido, acabado.”

¿Y a qué viene tanto desequilibrio? Viene a custodiar el deseo, el deseo singular de cada una, que las contradicciones vividas fortalecen y las idelogías encierran y acaban quitando. El deseo femenino no aburguesa sino que incomoda. Le gustan el juego y la apuesta.

Chiara Zamboni (Un movimiento que se escribe paso a paso) registra el desequilibrio en el hecho mismo de que el feminismo sea un movimiento, “un movimiento que se escribe paso a paso” y que, siendo político, no puede contenerse en un espacio delimitado. Lo muestra estudiando una cuestión muy inquietante –creo– del presente, que es la de los límites de “lo social”. “El feminismo es un movimiento político-simbólico” –escribe–. “No es un movimiento social” (p. 9). Lo social ha llenado las bocas y las almas de muchos hombres y bastantes mujeres de Occidente desde el siglo XIX, no dejando sitio a nada más. Y, sin embargo, no sale mas que en dos poemas (771 y 1520) de los 1786 de la poeta más grande y observadora de ese siglo, Emily Dickinson (1830-1886), una obra llena de “más” femenino. No sale porque la vida de las mujeres –el más femenino– desborda lo social sin ser antisocial, como demuestra por ejemplo el hecho, aparentemente enigmático, de que la violencia masculina contra las mujeres no produzca ninguna contradicción social. “Lo máximo de la diferencia en la cercanía” –escribe Chiara Zamboni– “está en eso no intercambiable, en ese más que orienta el feminismo, en ese punto de desequilibrio que los proyectos de lo social no prevén” (p. 17).»

Milagros Rivera. La rivista, Número 15 - 2017/2018

divendres, 9 de novembre de 2018

Les dones sense entranyes de Ciudafalos.

Estil Monster cool 


 ***************

Declaración de Derechas del hombre y Ciudafalo  
(neomasclisme i neoliberalisme):


1) «la ganadora "como tiene familia, va a tener problemas" con el trabajo».

2) "Lo que deliberamos es secreto

lo que pasa aquí,

 se queda aquí".

dilluns, 5 de novembre de 2018

Miss Cloacas 2018

La seva gran aportació política: "Utilizan la figura de mi marido para perjudicarme. Eso es de un machismo asqueroso".

 

Per fi, la fi política d'una patriarca i dona masclista. 

Mentida rere mentida, fins i tot fotent-se de la lluita femenina i les dones que es saben dones i no "medren" en l'ordre patriarcal per a prosperar. 

El masclisme oiós era el seu, el d'ella, i el mal ús de l'estratègia de la padrina, no per protegir-se de l'ordre patriarcal [com històricament han hagut de fer les dones, amagant-se rere el marit, perquè no teníem dret a l'espai públic, ni a l'institucional, perquè no hi teníem dret i podíem patir tot l'odi patriarcal i la violència exemplaritzant de l'home sobre el nostre cos], sinó que ho utilitza per a prosperar en ell, en l'ordre patriarcal, i ser un líder d'ells. 

«la estrategia de la abuela». En pocas palabras, se concreta en el hecho de que nuestra abuela deja pasar a la escena formal al marido incluso cuando está convencida de que, en realidad, es ella quien manda.»  

DIANA SARTORI, Pensar en lo que hacemos. 

dimarts, 23 d’octubre de 2018

Ja hi tornam amb la «Falosofia». Darreres revinclades fal·locèntriques del final del patriarcat.

La sociedad patriarcal, en la que se ha desarrollado la filosofía, cuida el amor entre madre e hijo como su bien más precioso. Es el hogar donde arden los grandes deseos, la cocina de las empresas sublimes, la fábrica de la ley. Todo parece confluir allí. Si algo envidio a los hombres, y cómo no envidiarlo, es esta cultura del amor de la madre en la que son criados. Este es el fundamento práctico, el germen vivo a partir del cual se desarrollan los discuros filosóficos. 
Más de esto no dan cuenta lo filósofos. Ignorando el privilegio histórico de los hijos varones, éstos encubren con fundamentos ideales el origen de su saber. Aman a una madre muda, cuya obra presentan como una imagen y una aproximación de la propia, invirtiendo el orden de las cosas. 
... He nacido en una cultura en la cual el amor de la madre no se enseña a las mujeres. Sin embargo, es el saber más importante, sin el cual es difícil aprender el resto y ser originales en algo. 
... la trampa de una cultura que, al no enseñarme a amar a mi madre, me ha privado además de la fuerza necesaria para cambiarla, dejándome sólo la de lamentarme, indefinidamente. 
Luisa Muraro, El orden simbólico de la madre. 
 
... es también distinto el vínculo con la lengua porque los alumnos advierten una continuidad entre las costumbres y los usos aprendidos de pequeños y la gramática que la escuela enseña como norma. Hay, en cambio, algo de torpeza en la relación que las alumnas entablan con las normas. O son obedientísimas o les resultan extrañas: de su estar cerca de la lengua en su momento naciente les viene una capacidad de significar más gratificante.
La lengua materna da medida precisamente porque a través de ella aprendemos las costumbres y los usos que nos unen, los lugares lingüísticos que habitamos en común. Son medidas implícitas, que conservan el calor de una forma de vida. Las reglas de la gramática son normas explícitas, que nos llegan como desde fuera de la experiencie vivida de la lengua. Las vemos como en un espejo. Es con respecto a las normas explícitas que las alumnas que observo resultan torpes.
...
 La inversión que provoca la “ley” –primero las normas y después el uso- no afecta a la capacidad que los chicos tienen de significar. Ocurre, en cambio, que algunas chicas toman las normas al pie de la letra, perdiéndose en ellas. Otras las esquivan.
...
El vínculo con la madre es flanqueado por los chicos con su progresivo identificarse con la figura masculina. En este lugar, cada vez más profundo, hunde sus raíces la ley: se alimenta del distanciamiento. Algo no carnal se convierte en fuente oculta de acción reglada. Los chicos reduplican entonces, sin dificultad, en normas y reglas la lengua viva aprendida de la madre o de las nodrizas. Entre ellos hay pocas excepciones.
Las chicas conservan la trama de pulsiones y palabras aprendida de pequeñas de la madre. Al hacerse adultas, se identifican con la figura femenina, tan cercana a la materna. Así, el espacio que se les abre es más un tejido que un vacío. La “ley” no tiene raíces para reduplicar la lengua materna. Las normas, o son sentidas como parte de un tejido más amplio o les resultan ajenas.
Chiara Zamboni, La lengua materna entre el límite y la apertura infinita (en Eva-Maria Thüne, ed., All’inizio di tutto la lingua materna, Turín, Rosenberg & Sellier, 1998).

diumenge, 21 d’octubre de 2018

Las darreres coces del patriarcat que agonitza: la crueltat en forma de dona en el llenguatge dels discursos.


Cada infant de 10 anys (i de qualsevol edat) andalús (i de qualsevol altre lloc del món) forma amb la seva mare la parella humana per excel·lència i la mare és la primera i més gran mestra. 


Cada pareja que la niña o el niño forma con la madre crea de nuevo el mundo. Luisa Muraro (El orden simbólico de la madre). 

Aquestes dones patriarcals, de la política masculina o de partits, que insulten altres dones mares i prosperen així, i cobren dobler públic, tractant amb desigualtat a altres dones és ben hora que abandonin els nostres espais públics. 
No ens interessa que el patriarcat i el fal·locentrisme es perllongui canviant homes per dones en els llocs de comandament, insistint en el nihilisme dels discursos cruels. 



dimecres, 3 d’octubre de 2018

Directives i també altres llocs. Control d'òrgans patriarcals.

El Gobierno quiere acelerar la ley que obliga a las empresas a tener jefas.


El Govern vol ficar mà dins les empreses privades que no volen dones, fins aquí bé.
Bé per a la dona que es beneficií d’aquesta empenta dins l’empresa. Millor si quan es beneficia, ella té en compte que potser la selecció d'ella com a dona que rep l’empenta de l’empresa ja suposa la submissió a criteris patriarcals per part d'ella.
També potser aquesta regla acabi complicant la vida a moltes dones que volen, primer, viure i, després, fer feina. També a dones que no volem col·laborar en la ficció de la feminització a costa del femení, o sigui masculinitzar-se, penjar-se un fal·lus al cap, fent en llocs de comandament tradicionals d'homes, el mateix que s'espera que faci un home. 
Això ho veiem en la política de partits. Són dones que perjudiquen les altres dones i donen crèdit al patriarcat (per exemple la dona que dóna normalitat al grupo de tíos del Supremo, de la Fiscalía General..." ... "Con unas tías de 17 años").

On hauria de ficar mà l'Estat és en les seves "empreses" com són les corporacions que autoritza i legalitza.
Com són especialment les corporacions de dret públic acadèmies jurídiques que podrien influir en la regulació de la relació entre els sexes mitjançant la seva pretensió de “col·laborar en la reforma de la legislació” –diu la RAJLIB, BOIB 15-12-2015-, sense tenir present que manquen de la més elemental representació democràtica per a legislar i ignoren que, pel que fa a les dones, als nostres drets innats i prius del dret masculí, ni tant sols no hi ha representació política de partits, pensada per definició pels homes, que sigui susceptible mai de representar-nos.
Per això, el que estaria bé és que el Govern feminista de Sánchez i de na Francina Armengol es preocupàs de manera més efectiva (per exemple quan els financia activitats amb dobler públic fruit de la suor també de dones) de controlar les corporacions de dret públic, com acadèmies professionals (paradoxalment, molts jubilats ja de la que fou la seva professió), que són òrgans de l'ordre patriarcal que poden pretendre influir en la legislació de dret civil, un dret que es fonamenta en la irrellevància de la llibertat femenina i intenta sotmetre l'autoritat materna al "pater". Sobretot, aniria més enllà, quan es tracta de dret "foral" (“dedicant especial consideració al Dret propi de les Illes Balears” diu la RALJIB), dret que suposa la recreació de “micropatriarcats” ja que és un dret que suposa la perpetuació d'un "fuero" masculí, una manera de tenir les dones que fou salvaguardada, en un pacte entre cavallers, a la codificació civil al segle XVIII ("derecho de las provincias que regidas por leyes especiales, han conservado al través de los siglos instituciones respetables", Memòria de Ripoll i Palou). 
S'hauria de revisar la legitimitat de corporacions de dret públic amb pretensions pseudolegislatives, és a dir, de col·laboració en reformes legislatives, i no només pel que he dit, que és el que m’importa com a dona. Sinó també perquè, en general, avui en dia, en relació amb la promoció de grups d’elit intel·lectual amb personalitat jurídica pròpia, l'Estat hauria de partir de la sospita que aquells no garanteixen la paritat, ni la igualtat d’oportunitats, quan no ho exigeix el seu sistema de selecció de membres en el qual no tothom pot competir sinó que el distingit ha de ser proposat per tres membres (encara que, en algunes acadèmies,  no està prohibit auto proposar-se) i perquè el requisit d'haver-se distingit en la investigació, estudi o pràctica del Dret és també subjectiu ja que:
Com es decideix qui s’ha distingit a la vida quan no es sap quin era el seu punt de partida ni per què va triar néixer dona?
I si la investigació, l'estudi i la pràctica no té una utilitat social real, altruista, per a la comunitat formada per dones també, quina distinció mereix una persona (inclou dones)? 

dimecres, 26 de setembre de 2018

Maricón.


Una dona masclista (per patriarcal) i defensora de la sexualitat masculina heterosexual no té les qualitats femenines per pretendre, ni de lluny, jugar a la democràcia representativa i fer creure que és feminista. És massa deshonest cap a les seves semblantes apoderar-se d'etiquetes feministes, que tanta renúncia i exclusió costen a les que som feministes en un àmbit tan patriarcal com el jurídic, quan, a més, la ment falocèntrica d'aquestes dones, com la Ministra, rebutja, fortament, la diferència femenina. 

Si una cosa és, per ara, Pedro Sánchez, és un home de masculinitat no patriarcal o menys patriarcal i per tant, de masculinitat més suau (això no té res a veure amb la sexualitat que es practiqui) que la resta de polítics ideològics del moment (a excepció de Carles Puigdemont -no a les segles ultraliberals del PDCat- a qui jo consider el de masculinitat més suau). 
És evident el tarannà de Pedro Sánchez veient el masclisme de Casado (atrevint-se encara a incidir en que els cos de les dones pertany a l'Estat i per tant no podem decidir damunt de la nostra maternitat), el falocentrisme i l’exhibicionisme viril tant visible a Podemos, C's i ERC.
I d'aquest dos darrers diria també que son clarament neopatriarcals (pretenent la legalització del dret masculí a que hi hagi una oferta perpètua de dones que facin de putes, generació rere generació; que hi hagi un percentatge de dones que es destintin a ser utilitzades com a úter thermomix i així a "parir per altri" i a que cap dona pugui ser mare, la qual cosa significa poder conèixer el 100% de la vida de les filles i els fills, ja que ens sotmeten i esclavitzen dins d'una custòdia compartida per no reconèixer la nostra autoritat materna, prius de qualsevol dret). 

La forta repatriarcalització nihilista d'aquest final de cicle es veu fortament amb les candidatures de Barcelona. Destaca, per ara, la "Caravana de Ciudafalos" de Valls espermetitzant els nadius del poble català, considerats rústics i mediocres, per les ments colonitzadores dels il·lustrats europeus. No es queden curtes les altres candidatures dins la lluita viril i plena de testosterona caducada

Tornant a la Ministra i al fet que així no volem dones. Aquestes dones no les vull. Em fan pena. 
On és el problema que va fer que abans d'una dona falocèntrica -com Hillary Clinton- les dones votessin un home clarament i grollerament masclista i patriarcal -Trump? 
La resposta és la mateixa per la qual la ministra Delgado sobra en un govern que vol ser femení (la qual cosa és més que una declinació gramatical, és un món complet, un univers paral·lel i un horitzó mental i cultural propi) i liderat per un home de masculinitat suau. 

Aquesta resposta l'explica Milagros Rivera comentant l'escrit d'Annarosa Buttarelli al llibre de Diotima: 
Una vuelta a un feminismo radical es lo que propone Annarosa Buttarelli en Feminismo radical.
Inspirándose en el poema 1010 (J 997) de Emily Dickinson, explica con la “ley del Desastre” de Emily el desliz –en este caso desliz político– que llevó a la pérdida por Hillary Clinton del apoyo femenino en las últimas elecciones presidenciales de los Estados Unidos de América. El desliz consistiría precisamente en una falta de radicalidad que no alcanzaría a convencer a las mujeres a consecuencia de su cercanía con la presencia residual del patriarcado-fratriarcado. Entiende Annarosa que la “eterna instancia” del feminismo ya no es el conflicto entre mujeres y hombres, aunque todavía exista, sino el conflicto entre formas de la mente, que ella equipara con dos órdenes simbólicos ...

Que els homes es diguin "maricon" entre ells és una qüestió de les seves regles patriarcals, més o menys dures en cada etapa història. Sempre ha sigut entre ells el problema sobre la gestió de les seves sexualitats i el decidir quan admeten o no la sexualitat masculina homosexual en un altre home. Per això, ja sabem les salvatjades que, històricament, els més mascles feien als qui vivien les expressions lliures d'homosexualitat (no però als monstres de la pederàstia). 

Però les dones no podem acceptar una dona tant colonitzada pel masculí i l'ordre patriarcal que pot utilitzar l’expressió maricón desconeixent el patiment que, històricament, l’homosexualitat masculina ha suposat a les dones. 
Tant pel patiment de mare, aquella que es retrau que potser no va lliurar prou al seu fill al patriarcat, tant pel patiment d'esposa defraudada en la seva sexualitat i maternitat quan, enganada o no, per subsistència social, es casava amb un home de sexualitat homosexual. 

Arrasarà a les properes eleccions en Pedro Sánchez si realment aposta per dones que saben que ho són i que ho volen ser. No per dones masclistes, fortament exiliades al falocentrisme, ni per dones que "promocionen" per valors patriarcals. 

Així no.